El Deportivo Pereira enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente. La decisión del Ministerio del Deporte puso en alerta al fútbol profesional colombiano y deja al equipo risaraldense al borde de un escenario contundente: quedar por fuera de la competencia mientras se define la llegada de nuevos dueños y se resuelven sus profundos problemas salariales.
La decisión del Gobierno nacional y su impacto
La crisis económica del club se agudizó durante toda la temporada 2025, llevando a huelgas, retrasos en pagos y a la suspensión oficial de actividades. El Ministerio del Deporte actuó tras dos meses sin salarios para jugadores y trabajadores, retirando el reconocimiento deportivo, un requisito indispensable para competir en la Liga BetPlay.
Esta medida se da justo en la antesala de la asamblea de Dimayor, donde se discutirá el formato de los torneos de 2026. Ahora, el futuro del Deportivo Pereira se convierte en un punto clave dentro del panorama del fútbol colombiano.
El antecedente que pone presión
La situación recuerda lo que vivió Cúcuta Deportivo en 2020, cuando también perdió reconocimiento deportivo y quedó fuera de la liga. Con este precedente, la alerta es máxima: el club risaraldense podría enfrentar un desenlace similar si no presenta pruebas del pago de sus deudas, para lo cual tiene un plazo de 10 días.
¿Qué podría pasar con Deportivo Pereira en 2026?
La incertidumbre es total. Si no demuestra que cumplió con las obligaciones salariales, el equipo podría desaparecer de la primera división e incluso descender administrativamente. A pesar de la crisis, el club tiene la posibilidad de enviar la documentación que certifique los pagos pendientes, lo que daría un respiro y permitiría reactivar sus actividades.
Situaciones internas que agravan el panorama
La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales denunció que los retrasos también afectaron los aportes a seguridad social, provocando la suspensión del servicio de salud para algunos jugadores. Esto llevó al plantel profesional a negarse a entrenar y competir, obligando al club a utilizar futbolistas sub-20 durante las últimas jornadas del campeonato.
Este escenario deja al Deportivo Pereira en una posición delicada, con una afición preocupada por el futuro inmediato del equipo y la posibilidad real de no aparecer en el calendario de 2026.
El camino aún no está cerrado. Todo dependerá de las decisiones administrativas que tome la institución en los próximos días, un momento crucial que definirá si el club continúa en el profesionalismo o debe reconstruirse desde cero.
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