El país se prepara para dos días de movilización social en rechazo al bloqueo legislativo, el hundimiento de reformas clave y decisiones judiciales recientes que han generado indignación popular.
Este 28 y 29 de mayo de 2025, Colombia vivirá una nueva jornada de paro nacional convocada por sindicatos, organizaciones sociales y comunidades diversas. La movilización responde no solo al reciente archivo de la consulta popular, sino a una acumulación de decisiones políticas que han obstaculizado las principales reformas sociales del actual gobierno.
Con un contexto cargado de tensiones entre el Ejecutivo y el Congreso, y con sectores de la sociedad civil exigiendo transformaciones estructurales, esta protesta se perfila como una de las más significativas del año.
El hundimiento de la consulta popular: el detonante inmediato
El miércoles 14 de mayo de 2025, el Senado de la República decidió archivar la iniciativa de consulta popular impulsada por el Gobierno. Esta acción fue percibida como una desconexión del Congreso con los intereses ciudadanos, despertando la indignación de sectores que ven en esta consulta una oportunidad para decidir sobre temas trascendentales.
La reforma laboral: otra promesa sin cumplir
Un mes antes, el 11 de marzo de 2025, la Comisión Séptima del Senado hundió la reforma laboral. Esta iniciativa buscaba garantizar mejores condiciones para trabajadores y trabajadoras del país, incluyendo estabilidad, formalización y respeto a derechos básicos.
La frustración por la caída de este proyecto generó un fuerte descontento entre centrales obreras, trabajadores informales, jóvenes y mujeres, sectores históricamente afectados por la precarización laboral.
Reformas que no avanzan: salud, política y ley de financiamiento
La inconformidad también se relaciona con la parálisis de otras reformas clave:
- Reforma a la salud: aún sin avances por la resistencia de sectores que históricamente han administrado el sistema.
- Reforma política: hundida por falta de quórum el 16 de diciembre de 2024.
- Ley de financiamiento: rechazada el 11 de diciembre de 2024, lo que fue interpretado como una acción que afecta directamente al pueblo.
Estas derrotas legislativas alimentan la percepción de un Congreso que frena el proyecto político votado en las urnas en 2022.
Fallos judiciales que también generan tensión
No solo el Congreso ha generado descontento. El 8 de mayo de 2024, la Corte Constitucional tumbó la Ley 2281 de 2023 que creó el Ministerio de la Igualdad, liderado por Francia Márquez. Esta decisión fue interpretada por sectores sociales como una acción regresiva en la lucha por los derechos de poblaciones históricamente discriminadas.
¿Quién convoca y quiénes marcharán?
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), junto a otras organizaciones sindicales y sociales, lidera la convocatoria. Fabio Arias, presidente de la CUT, explicó que la movilización reunirá a trabajadores, campesinos, comunidades indígenas, afros, sectores LGBTIQ+, estudiantes y más.
Se trata de una protesta diversa, incluyente y profundamente política. «Este es un Senado que legisla de espaldas al país», señaló Arias en el programa El Calentao de Señal Colombia.
Objetivos del paro del 28 y 29 de mayo
Según el documento oficial de la CUT, los principales propósitos del paro son:
- Respaldar las reformas sociales del Gobierno.
- Exigir la aprobación de una nueva consulta popular ya radicada en el Congreso.
- Apoyar al presidente Gustavo Petro en su agenda de transformación.
- Denunciar el papel de las élites económicas y políticas que bloquean el cambio.
Además, se anunció una segunda gran jornada de paro nacional para el 11 de junio de 2025, con caravanas hacia Cali, Medellín, Barranquilla y Bogotá
Un mensaje al Congreso y a la ciudadanía
Este paro no es solo una jornada de protesta. Es un mensaje colectivo al poder legislativo para que escuche el clamor de las mayorías. Pero también es una expresión de respaldo ciudadano a las reformas propuestas, al tiempo que visibiliza el desencanto con el sistema político tradicional.
Una movilización con múltiples capas
La protesta del 28 y 29 de mayo es el resultado de una suma de factores: frustraciones acumuladas, reformas archivadas, fallos judiciales polémicos y una ciudadanía cada vez más organizada.
Colombia no solo marcha por una consulta o una ley. Marcha por un modelo de país donde la democracia participativa no se vea frustrada por la inasistencia parlamentaria o la resistencia de intereses enquistados.